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CMMLK

El día domingo 7 de julio los blogueros reunidos en el Centro Memorial Martin Luther King Jr (CMMLK) en La Habana tuvimos el día más difícil. Ya no era escuchar a un invitado y preguntar lo que nos interesara, llegó el turno ahora de mirar hacia nosotros y empezar a trazar pautas y definiciones. La discusión se vertió sobre dos temas esenciales: la creación de una comunidad virtual y la concepción de una publicación periódica digital. Dos avanzadas habían tenido la tarea de sondear a todo el grupo con preguntas que sirvieran para adelantar los puntos más generales y la encargada del tema comunidad nos consta que tuvo una ardua discusión el sábado en la tarde sin llegar a resultados aparentes. Digo aparentes porque en ese debate hubo muchas cosas que se aclararon y consensuaron y no fue necesario perder tiempo en ello el domingo.

En el tema comunidad yo no pude aportar mucho. Trabajo en una Empresa de Proyectos del MICONS y varias veces se ha discutido el tema internet con los trabajadores pues se insiste en que buscar algo fuera de los temas de interés de la entidad es un uso indebido del servicio contratado. Por más que hemos argumentado inconformidad como usuarios la dirección no ha cambiado de parecer y varios de nuestros cuadros han pasado al nivel superior, así que esa misma política se ha hecho más sólida a nivel nacional en nuestro Ministerio: ya sabemos cómo piensan al respecto los que viven más alto y esta vez se cumple que no hay peor cuña que la del mismo palo. Tenemos Facebook bloqueado y ha habido sanciones de hasta seis meses sin internet por entrar a sitios de intercambio. La palabra “red social” eriza a la administración de red. A pesar que en ocasiones ha habido declaraciones de los que dirigen el Ministerio de las Comunicaciones acerca de que no hay nada dictaminado ni implementado respecto a un bloqueo cubano a las redes sociales acá ese derecho se lo adjudican los de arriba. De hecho, este blog es candidato a un explote en cualquier momento.

Así que sobre el cómo esa comunidad iba a mostrarse e interactuar yo no podía decir mucho pues estoy limitado al email no más. Por lo tanto me interesaba más los principios en los que ella iba a basarse que se han publicado en algunos blogs amigos, no pienso ponerlos acá de nuevo, solo aclararía que eso que parece tan sencillo llevó varias horas definirlo de conjunto y para unas cuarenta personas metidas en eso creo que salió bastante bien y relativamente rápido. Por supuesto, es imposible creer o hacer creer que fuimos unánimes en todo. Aunque no siempre la democracia escoge el mejor camino tiene al menos la satisfacción de que si algo sale mal fue voluntad de mayoría y esa misma mayoría emprenderá entonces una mejor solución o una mejor valoración de una propuesta antes desechada. Los que allí estábamos no somos perfectos y esta obra que suponemos nació –porque hay que verla en el futuro sino es idea fugaz que lleva el viento- tampoco lo es y tengo mis inconformidades como del mismo modo algo que me fue bien para otros de hiel tuvo sabor. Esta comunidad tiene sus reglas que quienes la integran pueden reconsiderar y perfeccionar pero tampoco va a someterse a cuanta crítica externa le encaje punta. He visto opiniones dejadas en comentarios donde nos cuestionan al nivel de desear disolvernos y recomponernos a su modo. Para mí hay algo muy claro: hicimos una comunidad virtual, nada más que eso. Al que no le guste que funde la suya y le ponga las reglas que desee o simplemente que no se integre a esta que tan incómoda le resulta.

Para los nuevos ingresos se acordó consultar con todos los miembros y de existir alguna inconformidad se valoraría esa entrada para luego decidir por mayoría. Aparentemente esto funciona bien así, pero hay un detalle que me disgusta. Se supone que cualquiera puede sugerir a otro que se sume o puede indicarle a otro cómo hacerlo y los que allí estábamos tenemos ya por derecho la inclusión aunque quizás -poniéndome como ejemplo- El Café de Nicanor lo han leído dos o tres nada más de los allí presentes, pero esos dos o tres no tienen nada en contra de que este servidor se sume al grupo. Pero pensé enseguida en Cuba profunda, un blog que sigo cada miércoles y que sé que muchos leen, y realmente me parece estúpido y burocrático que nos preguntemos entre nosotros mismos que la conocemos perfectamente, incluso personalmente, si el blog de Gisselle Morales puede entrar a BlogosferaCuba, eso me parece tonto. Y al menos yo jamás le diría a esta chica, subdirectora del periódico Escambray con indudable talento redactando, que tiene que mandar una solicitud y esperar para ver si aquellos que ya están dentro, que además son las que la leen y la siguen y que por causas y azares estaban en el CMMLK ese día, le dicen que puede entrar.

Yo me pasé todo el cabrón encuentro extrañando a Arnaldo. Fui vestido de anaranjado el primer día solamente para correrle chucho por la victoria de Villa Clara sobre Matanzas en la recién finalizada Serie Nacional, tanta fue mi decepción al ver que no asistió que ni me acordé que La Joven Cuba también es de Matanzas y ni una bromita les jugué. Conmigo que no cuenten para decirle que tiene que mandar una solicitud para ver si lo aprueban, no sé qué piensan al respecto Karina, Rodolfo o Kmilo. Sé que alguna forma había que adoptar para que la gente ingresara, pero yo hubiese preferido que entre los que allí estábamos surgiera una lista de aquellos que sabemos deben pertenecer al grupo porque su ausencia nos debilita y, en lugar de decirles qué tienen que hacer, ir nosotros a por ellos e invitarlos sin más cuestionamientos porque nos son necesarios.

Otro punto en la comunidad que me dejó inconforme fue la posibilidad o potestad de expulsar a algún bloguero porque sus ideas no comulguen con las nuestras. Estoy de acuerdo absolutamente con que jamás estaría donde esté una que guarda como mejor sourvenir una bandera yanqui entregada por quienes odian a muerte a su pueblo y quizás hoy podemos establecer un número determinado de blogueros que cuelgan como marionetas de hilitos firmados por el Secretary of the Treasury, pero esa lista no es una foto fija y quizás alguno no es tan fácil de etiquetar e incluso pueden penetrarnos intencionalmente, cosa que no es tan difícil si lo pensamos bien. No creo tampoco que sea tan sencillo tirar la raya ni sensato creernos que la gente no evoluciona en su pensamiento y que el viento que guía la vela del barco no puede inclinar la brújula de cualquiera. Allá el que decida subestimar la mente humana y cabalgar sobre la bestia de la soberbia creyéndose inmutable. La vida misma ya le pondrá a prueba los principios.

Como sé que dentro pueden surgir voces dispares, ya sea por mandato o por voluntad propia,  pregunté qué haríamos en ese caso y la opinión fue la expulsión. Y me permito otra vez estar en desacuerdo. Creo que si alguna voz disidente logra pasar disfrazada de cordero para luego intentar espantar con sus colmillos entonces hay que batirse con sus argumentos. Sería una oportunidad perdida no aprovechar el rebatir con solidez la ideología adversa, no exigirnos el investigar, el enfrentar, el ser serios y responsables en nuestro quehacer. Remar donde no hay olas es muy fácil, cantar donde todas las voces cantan las mismas canción es muy sencillo. En lugar de expulsar, propongo tomar la posibilidad de enriquecernos atendiendo las críticas del rival que siempre van sobre lo que hacemos medianamente mal a ver si lo acaban de joder –hablando ya en términos de proyecto social- y callan sobre lo que de cuajo hacemos mal para que la sigamos cagando. Y de todos se aprende, hasta del oponente más enconado y estúpido se aprende, no hablemos ya de los bien preparados y capaces.

Pensé que nos iba a ser más complejo ponernos de acuerdo con la publicación, lo que centró la segunda parte del debate. Se acordó fuese una revista digital con salida mensual a partir de su primer avistamiento y que en un alto porciento estuviese compuesta de posts de miembros de BlogosferaCuba sin excluir un escrito ocasional hecho expresamente para ella. Se concretó un Consejo Editorial encargado de la selección del material a publicar y otras responsabilidades. El punto débil lo sentí en el diseño de la misma que al final tiene que ir sobre los hombros de alguien y tengo dudas de si podremos encontrar quien nos ayude en ello sin recibir pago y haciéndolo mes por mes. Ese me parece es la principal debilidad que ahora tenemos y puede llegar incluso a condicionar el tiempo de salida de la misma en función de las posibilidades de aquella persona que encontremos o en caso que no lo resolvamos puede ser el no nacimiento o la muerte prematura del proyecto.

Un objetivo que se habló y pienso vital es colgar la revista en un sitio cubano independientemente de que pueda estar descargable en otros mejor posicionados aunque inaccesibles desde la red interna. La intención es que nuestros posts circulen en formato digital agrupados bajo un soporte diseñado dignamente y que pueda pasar de mano en mano mediantes memorias flash. O sea, sería un interesante giro de timón enfocando la visibilidad de nuestro trabajo hacia dentro de la isla, permitiendo que lo que no es leído por falta de conectividad circule aprovechando la red nacional y los canales alternativos. La clave de cualquier publicación es su material y en este caso lo tenemos de sobra porque todos mantenemos nuestros blogs y nos leemos entre sí y podemos sugerir al Consejo Editorial lo que consideramos vale la pena tener en cuenta, además hay temáticas para las que hay posts que sirven aunque hayan sido escritos hace meses e incluso años porque su esencia no caduca. Así que si se soluciona el problema de diseñadores comprometidos y se logra exponerla en el mundo virtual punto cu esta revista puede convertirse en el vínculo que necesitamos tener con la Cuba de más adentro, esa donde vivimos y quisiéramos que en mayoría fuese la que nos leyera porque es la que todos estamos sintiendo y padeciendo como solo hacen sentir y padecer grandes amores.

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