Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

En la década de los 70 del siglo pasado un grupo de realizadores empezó a revolucionar la industria del cine estadounidense sentando las bases de lo que serían posteriormente las megaproducciones comerciales. No hubiesen podido hacerlo, obviamente, careciendo de talento. Enfrentaban entre sí las ideas concretadas o todavía en el aire pretendiendo superarse o asombrarse, esperando y disparando críticas, muchas veces sarcásticas a pesar de constructivas. Así fue como Francis Ford Coppola, Brian de Palma, Martin Scorsese y George Lucas crearon El Padrino, Apocalypse Now, Sisters, Carrie, Alice Doesn’t Live Here Anymore, Taxi Driver y Star Wars. Este grupo lo completaba un quinto elemento que era el más joven de ellos y terminaría siendo con el transcurso de los años uno de los directores más famosos de todos los tiempos: Steven Spielberg. En 1968 gana el premio al mejor cortometraje en el Festival de Atlanta con Amblin’ que llegó a la consideración de Sid Sheimberg, el director de la sección televisiva de la Universal. “He visto tu película y está muy bien hecha. Te ofrezco un contrato de siete años en Universal para hacer televisión. Si firmas con nosotros, te apoyaré incondicionalmente tanto en los éxitos como en los fracasos.” Así lo cuenta el propio Spielberg en el documental homónimo para la HBO del año 2017 dirigido por Susan Lacy –American Masters-.

Con un inicio no cronológico, el genio empieza hablando de Jaws y el impacto que significó para él y para Hollywood. Le habían dado 55 días y un presupuesto de 3,5 millones que se convirtieron en 9 millones y 159 días de filmación. Los inconvenientes fueron muchos por subestimar el trabajo en el mar y por no cerrar nunca un guión que se escribía siempre el día anterior. Aun así, la Universal invirtió 1,8 millones en una campaña publicitaria sin precedentes. Por primera vez una producción salía al mercado con tantos objetos asociados: un disco de la banda sonora, la novela en que estuvo inspirada, juguetes, carteles, toallas playeras, camisetas, disfraces… toda una diversidad de productos comerciales. El éxito fue total.  Jaws recuperó su inversión en dos semanas y en menos de tres meses superó a El padrino como la más taquillera de la historia en Estados Unidos. Contando sus reestrenos en 1976 y 1979, sobrepasó los 130 millones de dólares. “Ese éxito me cambió la vida, me dio autoridad. Me permitió elegir las películas que quería dirigir, así que Jaws me dio acceso libre a mi futuro.” Es lógico entonces que empezara el recuento por ahí.

Luego, de manera más general, va pasando por hitos de su filmografía y lo que significaron cada uno de ellos. Después de Jaws, tuvo que probar que no había tocado la flauta de casualidad nada menos que con su primer guión propio: Close Encounters of the Third Kind. Detrás de dos grandes éxitos consecutivos, pensando que era capaz de cualquier cosa, se lanzó a la comedia con 1941 y fracasó estrepitosamente pero su amigo George Lucas lo sacó del mal paso con The Raiders of the Lost Ark y la aparición del particular Indiana Jones; llegó E.T. y su empatía con Elliot que no se destiñe a más de 45 años de realizado; vinieron la madurez de The Color Purple, el doloroso estreno de Christian Bale con 13 años en The Empire of the Sun, el coraje de dirigir en Auschwitz, los asombrosos dinosaurios de The Lost World: Jurasic Park, su segundo merecido Oscar al mejor director por Saving Private Ryan y su evolución a temas más oscuros y desafiantes entrando en el siglo XXI con Minority Report, War of the Worlds o Munich.

Steven Sepielberg sabe hacer un cine entretenido que en determinado momento tiene ese retoque emocional empalagoso y facilista enfocado en tocar las fibras de la mayoría pero nadie puede negar su atrevimiento para crear o caer sin dejar nunca de intentarlo de nuevo. Los grandes destellos de su filmografía reflejan lo amplio de su abanico e intención: Jaws es un thriller casi hitchcockniano, ET. the Extra-terrestrial un clásico de la ciencia ficción y la ternura –sí, ese sentimentalismo- y The Schindler’s List es crudo y realista, no por gusto, su único Oscar a la mejor película.

Susan Lacy le realizó 17 entrevistas que luego condensó en casi dos horas y media. Incluye además más de 60 intervenciones de directores, actores y actrices, críticos, amigos y familiares que lo caracterizan en detalle. Hace un recorrido por los aspectos más relevantes de su amplio expediente y se detiene agradablemente en los comentarios que hacen los que trabajaron con él a cada momento. La joya de su documental son las revelaciones personales que vinculan sus creaciones con etapas de su vida que lo marcaron profundamente, esa marca llegó a su obra e, inevitablemente, hasta nosotros. Spielberg  demuestra que no se ha vuelto soberbio con el éxito contando sus dramas familiares, su tormentosa relación con su padre, su trauma infantil por el divorcio de sus progenitores, su rechazo al judaísmo y su reencuentro con la religión, detalles que lo hacen humano y cercano si bien es un hombre excepcional con incomparable capacidad generadora que puede hacer lo que hacen pocos: conjugar arte y cine comercial. Y si lo dice Francis Ford Coppola, es porque debe ser verdad.

Spielberg – 2017 – Estados Unidos

Dirección: Susan Lacy

Producción: Susan Lacy, Jessica Levin y Emma Pildes

Compañía productora: HBO Documentary Films y Pentimento Productions

Con declaraciones de: Steven Spielberg, Leonardo DiCaprio, Christian Bale, Tom Hanks, Liam Neeson, Harrison Ford, Cate Blanchett, J.J. Abrams, Daniel Craig, Daniel Day-Lewis, Martin Scorsese, Holly Hunter, Laura Dern, Ralph Fiennes, Drew Barrymore, Dustin Hoffman, Brian De Palma, Richard Dreyfuss, Ben Kingsley, Francis Ford Coppola, Robert Zemeckis, George Lucas, Kathleen Kennedy, Oprah Winfrey, Jeffrey Katzenberg y David Geffen entre otros.