Etiquetas

, , ,

Carece del carácter festivo o semifestivo que se observa entre otros pueblos. (1)

Aquí puede haber tenido su lugar el personaje folklórico del narrador de «cuentos de relajo» en tan ceremonioso trance… siempre a espaldas de los dolientes. Para lo recoleto del velorio cubano, desde el siglo XIX, véase el gracioso comentario del viajero Goodman. (2)

El carácter de tragedia histeroide que suele tomar el velorio cubano tuvo una rarísima excepción. Según Cabrera escuchó de una informante, hubo tiempos en que «los velorios de los niños se pasaban como en una rumba». (3)

Tomado de:

Uno y el mismo. Notas de folklore cubano, con especial atención a sus puntos de contacto con el folklore de otros pueblos. Argelio Santiesteban. Ediciones UNIÓN. Cuba. 2013

(1) KIEV, ARI: Curanderismo, J. Mortiz S.A., Ciudad México, 1972, p.87

(2) GOODMAN, WALTER: Un artista en Cuba, Consejo Nacional de Cultura, La Habana, 1965, p. 39-45

(3) CABRERA, LYDIA: El Monte, Ediciones CR. Miami, 1983, p.171