Angola. Páginas de un diario de la guerra – 74

Etiquetas

, ,

Viernes 12 de marzo 1976

Nos levantamos temprano. Lázaro y yo salimos para la frontera a las seis de la mañana. Antes de partir subimos al camión algunos víveres: arroz, aceite, dulce, también jabón, pasta y otras cosas. Recorrimos alrededor de 75 kms hasta donde está el río Meposso, su puente fue volado. Es un río de unos 60 mts de ancho y de gran caudal. Allí bajamos los víveres y los subimos en una balsa que construyeron los cubanos sobre tanques y tablones. Así se pasaron a la otra orilla. Recogimos un pelotón de angolanos y regresamos a San Salvador. Regresamos a la 1 de la tarde.

Durante el trayecto vimos muchas aldeas. Como siempre, el hambre y la pobreza ocupan el primer lugar entre los campesinos. Las mujeres andan sin zapatos, con los muchachos a la espalda y cargando leña, agua y otras cosas en la cabeza, cocinando maní o maíz. Las chozas están sucias o cayéndose, los niños barrigones, descalzos y sin ropa. Ese es el paisaje dentro de montañas y selvas, entre ríos y caminos. Esa es la verdadera cara del imperialismo y del colonialismo, así viven millones de seres humanos mientras unos pocos explotan y gozan de las riquezas de sus patrias. Vimos también la tanqueta en que viajaban el mayor Dimas y pipo cuando les explotó la mina.

La tarde transcurrió normal, dormimos un poco y después Lázaro me ayudó a limpiar el baño, después nos bañamos.

Le hice una carta a mi esposa y a mis padres pues Orlando va mañana para Luanda, él también piensa comprarme algunas cositas y enviármelas para allá. Por la noche jugamos brisca el Toro, Orlando, Lázaro y yo y antes de acostarnos nos tomamos un durofrío que hice con chocolate. La noche está muy fresca, voy a dormir bien pues me conseguí una sábana para taparme, hasta ahora me tapaba con colcha, cosa que a mí no me gusta. Siempre el recuerdo de mis hijos está conmigo a la hora de poner la cabeza en la almohada, mi esposa tampoco falta. ¡Qué deseos tengo de tenerla entre mis brazos!

Anuncios

Notas de folklore / Elefante (figuras de porcelana)

Etiquetas

, , ,

Superstición: Las figuras de porcelana, utilizadas como adorno, que representan elefantes, deben colocarse “con el culo mirando para la calle, porque eso llama al dinero.”

Tomado de:

Uno y el mismo. Notas de folklore cubano, con especial atención a sus puntos de contacto con el folklore de otros pueblos. Argelio Santiesteban. Ediciones UNIÓN. Cuba. 2013

Angola. Páginas de un diario de la guerra – 73

Etiquetas

, ,

Jueves 11 de marzo 1976

Dormí bastante bien, aunque me desperté varias veces en la noche. La mañana transcurrió normal. Vino Veliz de Luanda. Dice entre otras cosas que siguen llegando cubanos y que hay varios barcos cubanos anclados, que se corre que regresarán a Cuba con personal. Estas noticias siempre son gratas.

Los compañeros del FAPLA trajeron prisionero a un comandante del FNLA, lo acusan de asesinato contra miembros del MAPLA y campesinos. Se lo llevaron para la cárcel

Después de comida conversé con Roberto y Friay y de ahí a dormir. Desde que recibí la carta de mi esposa me siento más tranquilo pero aún con deseos inmensos de verles.

***

Si desea leer el diario desde el inicio, clic aquí

El bloqueo yanqui y su huevo de águila

Etiquetas

, , , ,

Ayer Cuba obtuvo una victoria sin precedentes en la ONU. Al proyecto de resolución Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos contra Cuba, que se ha aprobado 27 veces anuales consecutivas, contando la de este año, el país agresor le había añadido ocho enmiendas que tuvieron que ser votadas de manera registrada e independiente. Todas fueron abrumadoramente denegadas por la asamblea por más de 110 votos en contra y solo 3 o 4 a favor. Cuando se pasó finalmente al proyecto de resolución cubano, el resultado era ya previsible: 189 países votaron a favor de la causa cubana y solo dos, Estados Unidos e Israel, en contra. Nunca, en 27 votaciones, Estados Unidos ha podido obtener más de 3 acompañantes en su voto contra la resolución caribeña y es inédito el haber perdido 9 votaciones consecutivas por más de 100 votos en contra. Tampoco tiene precedentes la circulación previa de un documento solicitando al resto del mundo que los acompañara en un voto favorable.

En fecha tan temprana como el 6 de abril de 1960 –más de un año antes de que Cuba se declarara socialista- el Vicesecretario de Estado Asistente para Asuntos Interamericanos, Lester D. Mallory, le recomendaba en un memorándum secreto al Departamento de Estado que:

“… el único modo previsible de restarle apoyo interno (al gobierno cubano) es mediante el desencanto y la insatisfacción que surjan del malestar económico y las dificultades materiales… hay que emplear rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica de Cuba… una línea de acción que, siendo lo más habilidosa y discreta posible, logre los mayores avances en la privación a Cuba de dinero y suministros, para  reducirle sus recursos financieros y los salarios reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del Gobierno”.

A casi 60 años de dicha recomendación, los objetivos que pretendía dicha política no han sido cumplidos y el rechazo internacional es absoluto. Para mantener esta intención Estados Unidos ya no cuenta con apoyo, justificación creíble, ni razón palpable. El mismo día de estas votaciones el actual Consejero de Seguridad Nacional, John Bolton, el mismo puerco mentiroso que bajo la administración de George W. Bush aseguró que Cuba fabricaba armas biológicas en lugar de vacunas en sus centros científicos, amenazó en Miami –dónde si no!- con nuevas sanciones en un desprecio total a la voluntad de la comunidad internacional.

Aún si mi país colapsa, pues la tónica agresiva y el cerco efectivo van en ascenso y puede llegar ese deseado punto de exterminio por hambre y enfermedad, sería una derrota estadounidense porque la única opción posible fue el uso de la fuerza de manera descarnada y abierta. El otro camino que les queda es el desmantelamiento progresivo de lo que moralmente ya está descuartizado y pasar a una relación bilateral que acepte las grandes diferencias y refuerce los campos de interés de cooperación mutua. Para la inmensa mayoría de los cubanos, incluso, para los que viven en el extranjero, incluyendo a los que viven en Estados Unidos, ver a la Patria haciendo concesiones de soberanía y autodeterminación ante presiones externas, es una tercera opción que ni siquiera consideramos. Como argumentó nuestro canciller en la Asamblea General, reiterando las palabras del Apóstol de nuestra independencia: antes nacerá una serpiente de un huevo de águila.

Notas de folkore / Décimas

Etiquetas

, , , , , ,

Hace cuatrocientos años que Vicente Espinel, además de agregarle una cuerda a la guitarra, emprendió una proeza de no menor envergadura: fraguar el metro en el cual canta mi pueblo. La décima –también denominada espinela en honor de su arquitecto- es una combinación métrica integrada por diez versos octosílabos que riman según el esquema abbaaccddc.

Aunque es la estrofa en que preferentemente se vierte la inspiración popular, no ha sido despreciada por los clásicos, desde Calderón y Zorrilla hasta nuestros días.

A pesar de haber nacido allende el Atlántico, la décima tomó en Cuba carta de ciudadanía plena. Nuestras cuerdas mayores vibraron con soltura en el difícil metro. Baste mencionar, en el pasado siglo, a Fornaris, Plácido y El Cucalambé. En la República, recuérdese a Ramón Güirao, a Eugenio Florit, a Nicolás Guillén.

Ese manojo de diez versos es ingrediente insustituible de la misma semillita de nuestra nacionalidad. ¿Qué cubano que se respete desconoce “El arroyo que murmura”?

Ha figurado persistentemente en nuestros textos de la escuela elemental, desde “Ya vino la primavera / sobre nuestros campos bellos…”, del Cucalambé, hasta la famosísima de Leandro Fernández de Moratín:

Admiróse un portugués
de ver que en su tierna infancia
todos los niños en Francia
supieran hablar francés.
Arte diabólica es
dijo torciendo el mostacho
que, para hablar en gabacho,
un fidalgo, en Portugal
llega a viejo y lo habla mal
y aquí, lo parla un muchacho.

La décima, en Cuba –ya lo hemos dicho-, no ha sido patrimonio exclusivo del cenáculo culto. Todo lo contrario. En el siglo XIX, la condesa de Merlín anotaba que el guajiro cubano “compone décimas para los celos, décimas para el amor dichoso, décimas para la venganza y para la pasión (…)” (1)

Y, en efecto, la combinación métrica es receptora de todo el repertorio de lo humano y lo divino.

Lo que es más: un mismo asunto puede haber tenido enfoques antitéticos, diametralmente opuestos.

Vaya un ejemplo: ese tema, el eterno, la mujer. Un descreído misógino escribió anónimamente la décima más folklorizada y difundida en todo el campo cubano:

Al carpintero Narciso
se le murió su mujer
y como era su querer
otra de madera se hizo.
Y de tanto que la quiso
fue y la puso en la alacena
y aquella mujer sin pena
al carpintero mató,
y por eso digo yo:
mujer ni de palo es buena.

Vaya ahora la feliz contraparte. Un bardo, con más grata experiencia entre las féminas, volcó sus vivencias en una décima que constituye un tierno himno de adoración:

En cinco partes se escinde,
cinco puntos cardinales,
peninsulares panales
donde mi orgullo se rinde.
En qué vereda, en qué linde,
dilo, pilluela triunfante,
si fue al sur, si fue al levante,
en qué ignorado vergel
recogió su fina miel
tu mano amiga y amante.

// El repentismo se nos aparece como un fenómeno pasmoso. Gentes hay que parecen pensar en octosílabos rimados según la fórmula. Así, estos poetas –así se autodenominan, muchas veces con razón- pueden entablar controversias improvisadas alrededor de cualquier temática.

En cierta escuela obrera nocturna de Ciego de Ávila un profesor novel  propuso a sus alumnos un problema aritmético en el que había que calcular el peso de un pan. La respuesta, incongrunete a todas luces, era doscientos kilogramos. Ipso facto un repentista disparó desde su pupitre:

Pues ahí de acuerdo no estamos,
yo no comparto tu afán.
¿Dónde viste tú en un pan
los doscientos kilogramos?
A esta discusión ya vamos
y verás lo que te digo:
no, compañero y amigo,
que eso es puro desespero
y no pueden los obreros
estar de acuerdo contigo.

Claro está, el repentismo expone a gravísimos peligros. El esfuerzo por quedar bien con la preceptiva puede obligar al decimista a extremos descabellados. Ya Feijóo reportó un caso en el cuál, en aras de la rima y la métrica, se hablaba de “los mares de Hungría”.

// Los venezolanos –siempre tan emparentados con nosotros- cultivan asiduamente la décima, cual sucede en gran parte de América. Para los puertorriqueños constituye una crónica cotidiana en la que se despliega el acontecer noticioso. Escabí lo ejemplifica con el seguimiento diario que recibió por esta vía la largamente aplazada ejecución de Chessman. (2)

El pie forzado –aquí tradicional- se utiliza también en la Argentina, seguramente aplicado a otros metros. (3)

Tomado de:

Uno y el mismo. Notas de folklore cubano, con especial atención a sus puntos de contacto con el folklore de otros pueblos. Argelio Santiesteban. Ediciones UNIÓN. Cuba. 2013

(1) MERLÍN, CONDESA DE (Mercedes de Santa Cruz): Viaje a La Habana, (s. d. e.), La Habana, 1922, p. 132

(2) ESCABÍ, PEDRO (ed.): Vista parcial del folklore de Puerto Rico, Universidad de San Juan, 1970, p.245

(3) C. JACOVELLA, en: IMBELLONI J. y otros, Folklore argentino, Editorial Nova, Buenos Aires, 1959, p.128